Hace poco que escuché decir a un francés que los franceses son los que tienen la vida más larga, después de los japoneses, claro. Y eso es gracias a tomar vino tinto cada vez que comen. Ya he dejado de seguir la dieta japonesa, así que pensé que sería mejor tomar vino tinto en España porque la dieta española se parecía más a la dieta francesa que a la dieta japonesa. Es que los dos países están en Europa.
A pesar de ello, en realidad, hoy me apetecía muchísimo beber algo. Quería tomar alguna bebida alcohólica y, más bien, quería emborracharme.
Soy una cervecera totalmente convencida, pero me gusta el vino también. Además, afortunadamente, la cultura del vino está tan arraigada en este país que se venden muy buenos vinos a un precio más que razonable. ¡Viva España! España es un paraíso de bebidas alcohólicas buenas y baratas.
Bueno, lo que pasa es que había una botella de vino tinto en mi frigorífico y la he empezado a beber desde medianoche. El resultado fue que yo sola me acabé una botella muy pronto. Estaba empezando a emborracharme poco a poco y me sentía muy divertida tomando el vino mientras navegaba por internet. Y tuve un pequeño accidente al derramar parte del vino sobre mi ordenador, pero como ya estaba borracha, incluso ese accidente me hacía reír. ¡Viva el vino!
Necesito mucha más cantidad de cerveza para emborracharme, pero me emborracho bastante pronto con una botella de vino tinto. Además, si el vino tinto resulta ser tan bueno para tener una vida larga, es genial. Como me he bebido una botella entera, seguro que hoy me siento más sana que nunca. Bueno, era una buena forma de comenzar el día.
Pan casero.
Aperitivos de pepino y tomate al natural.
Gratinado de patatas, cebolla, guisantes, champiñones, jamón cocido de pavo y queso.
Mandarinas al natural.
Elaborada entre fogones por Macarena.