Se acabó una semana súper ocupada y agotadora, además, esta semana me hizo sentirme como si estuviera en Japón. Me pregunté muchas veces que dónde estaba yo. Ha sido la primera vez que tengo esta sensasión desde que vine a vivir a España.
Bueno, aparte de una realidad que no puedo ocultar, y es que no me gusta cocinar, no pude cocinar nada entresemana por la falta de tiempo y energía. Sin embargo, últimamente he descubierto algo muy curioso, aunque no me gusta nada de nada cocinar, cuando paso mucho tiempo sin cocinar, llega a apetecerme cocinar algo para comer bien. Creo que, por fin, mi cabeza está rota por la apretada agenda que llevo. Realmente, como no hay tiendas que vendan BENTOU (exquisita selección de comida para llevar) como en mi país, no me queda otro remedio que prepararme yo misma mi propia comida para alimentarme bien nutritivamente y para mantenerme sana. Para la gente a la que no le gusta cocinar, este país genera bastantes inconvenientes. Echo de menos mi tierra.
Por cierto, hace poco tuve ocasión de acompañar a un español durante el almuerzo. Compartimos juntos la comida casera que su mujer había cocinado y que él traía guardada en sus fiambreras. Ese hombre me preguntó: "La comida está buena. ¿Verdad?" La verdad es que la comida estaba buena. Era comida española. Así que le dije que sí. Él me dijo con una sonrisa de alegría: "La ha cocinado mi mujer. Ella cocina muy bien. ¡Hum!" Sí, él presumió de su pareja, además, parecía que estaba muy contento de tener una esposa que cocinara tan bien. ¡¡¡Qué curioso!!!
Su actitud supuso una verdadera sorpresa para mí, así que otro día le pregunté lo siguiente a otro español que conozco: "¿Los hombres se sienten muy contentos y orgullosos cuando tienen una esposa que cocina muy bien? ¿De qué están más contentos, de tener una madre que cocina bien o una esposa que cocina bien?"
Él me dió su respuesta y me la explicó: "¡Claro que sí! En España es más difícil tener una mujer que cocine bien que encontrar a una mujer guapa. Es normal que las madres cocinen bien, y eso te hace sentir orgulloso, pero todavía es mayor motivo de alegría que cocine bien tu mujer, con la que vives los siete días de la semana. Es decir, si tenemos una esposa que cocina muy bien, nos sentimos muy orgullosos, sobre todo, delante de otros amigos porque es un triunfo más de la vida matrimonial. Así que, seguramente, nos enorgullocemos mucho de nuestra mujer delante de nuestros amigos. Además, en caso de que la esposa sea guapa... ¡Díos mío, es genial!"
Como llevo viviendo toda la vida como mujer, no sabía que los hombres se sintieran tan orgullosos de la esposa que cocina bien, como para que saquen tanto pecho delante de los demás. Pues, si yo tuviera un marido que cocinara muy bien, creo que no me enorgullocería de mi marido delante de mis amigas. Personalmente, pienso que sería muy conveniente porque no necesitaría cocinar a diario, es que no me gusta cocinar. Pero bueno, los asuntos de hombres me resultan bastante misteriosos.
Posiblemente haya gente que se ha dado cuenta. Sí, aunque no me gusta cocinar, a mí se me da bastante bien. No es mi intención, pero mis platos siempre salen bien. Además, ya sé que soy muy "guapa" en España. Así que, cuando llegue a ser la esposa de mi Rafa, no podré evitar que él se sienta muy orgulloso de mí. Es que él tendrá una mujer "guapa" que además cocina fantásticamente bien. ¡¡¡Oh, Díos mío!!! ¡¡¡Qué suerte tiene mi Rafa!!! Yo reuno perfectamente las dos condiciones que hacen que un hombre se sienta orgulloso de su esposa. ¡Ay, Rafa! Será un gran placer. Cariño, no me molestará que tú te enorgullezcas de mí delante de Djokovic.
Menos mal que no necesito que me guste cocinar para ser una esposa ideal. Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja.
El almuerzo de hoy 15 de mayo de 2011:
Arroz en blanco.
Ensaladilla de nabo, jamón cocido y lechuga con un toque de perejil.
Merluza a la plancha y verduras al vapor: patatas, zanahoria y coliflor.
Tortilla japonesa con sésamo negro.
Elaborado entre fogones por Macarena.
El almuerzo de 14 de mayo de 2011:
Arroz en blanco.
Ensalada de lechuga, aguacate, rúcula y jamón cocido.
Salmón a la plancha, rodajas de pepino al natural y kiwi.
Elaborado entre fogones por Macarena.