Yo experimenté durante mis cuatro años de estancia que aquí las obras tardaban un montón en realizarse, era como si duraran eternamente. Así que he tenido muchas ocasiones en las que he sentido que todavía no se habían terminado las obras del todo. Pero nunca había experimentado que hubiera tantos cambios en el centro. Esa era una sorpresa increíble.
Había muchas tiendas que habían renovado su decoración. Creo que podré disfrutar con las tiendas nuevas por el momento. Hay rebajas desde el mes que viene. Voy a averiguar si hay alguna tienda que me guste o no.
A propósito de eso, me parece increíble que haya tantos cambios durante tan poco tiempo en este país. Puede ser cualquier cosa llegado el caso. O sin darme cuenta, quizás yo me haya quedado en casa sin salir a ningún sitio, como un HIKIKOMORI más, durante el tiempo que necesitaron para acabarlas. Nadie más que yo sabe la verdad.
Tortelini de carne.
Ensalada de lechuga, atún y pasas.
Plátano al natural con un toque de canela.
Elaborada entre fogones por Macarena.
¡Hola Macarena!
ResponderEliminarA veces los españoles también sabemos trabajar rápido, sobre todo si así conseguimos desconcertar a bellezas orientales a las que no les gusta cocinar;p
Espero que encuentres algo que te guste y que siga ahí en las rebajas de Enero.
¡Un abrazo!
Hola buenas noches!!
ResponderEliminarMe ha gustado mucho la expresión "me parece increíble que haya tantos cambios durante tan poco tiempo en este país. Puede ser cualquier cosa llegado el caso". La verdad que actualmente, tal vez sea la mejor definición que nos pueden dar. Sobre las tiendas tienes suerte, aquí cierran muchas y ya no abren otras nuevas. Veo que a las japonesas también les gustan las rebajas, y las localizan muy bien. Que tengas suerte, pero compadezco a tu cartera, jejeje.
Gracias por leerme.
Buenas noches!!
Hola, The Loser. Me hace reír tu comentario: “A veces, los españoles también...” Espero que tus palabras sean comprendidas por tus compatriotas con el mismo sano sentido del humor con el que yo lo leo. Saludos.
ResponderEliminarHola, Miguel Ángel. La única razón por la que las tiendas no se abren una vez que se cierran no es responsabilidad de los trabajadores españoles, sino de la crisis mundial. ¿No? Ahora tengo la duda. Jajajajaja. Bueno, pensaba que nosotras, las japonesas, teníamos fama de consumidoras. A mí, personalmente, me encantan las rebajas, claro, es que soy una buena ahorradora. Saludos.