jueves, 18 de febrero de 2010

La diferencia de niveles

Por suerte, hay seguidores de mi blog desde que empecé a escribir para mejorar mi español. Algunos abonados también son conocidos míos en el mundo real. El otro día, hablé por teléfono con un conocido mío que es uno de mis fieles seguidores. Él hablaba muy bien de mi blog y me animaba a continuar porque le ha encantado. No miento para nada, es verdad. Aunque tengo derecho a escribir de lo que yo quiera en mi blog, bueno, le estoy muy agradecida. Además, él colmó de alabanzas el español de mi blog. Dijo que era perfecto. Inmediatamente me sentí petrificada. Luego, ni que decir tiene que me recorrió una sudoración fría y pensé: "Ya no puedo volver a verlo..." Mientras hablábamos por telefono, la única palabra que pronuncié fue "gracias", aunque no fue sólo una vez, sino que la repetí varias veces porque, aunque lo intentaba, no me salían las palabras en la conversación.

Es decir, mi capacidad de expresión oral en español es terriblemente ínfima. Eso es un asunto de gran importancia que me impacienta porque ya me he llevado tres años viviendo en España. Para no causar un malentendido, quiero dejar claro que yo misma escribo mi blog, es verdad. Sin embargo, para escribir, puedo invertir bastante tiempo, además, puedo escribir con ayuda de mi fantástico diccionario electrónico. Tengo trato con mi diccionario desde hace tres años. Siempre estamos juntos cuandoquiera y dondequiera. Aquí donde vosotros me veis, soy muy preocupadiza, así que no puedo salir a la calle sin que él me acompañe. Él es el único que me permite traducir entre el japonés y el español. A mi alrededor solamente hay personas que no hablan japonés, pero aún en esa situación, él es el único que me traduce en japonés. ¡Gracias por estar siempre conmigo! Cuando lloré porque no podía expresar lo que quería decir en español, tú entendiste lo que yo quería decir. Cuando no entendí lo que mi médico me dijo, tú me lo enseñaste en japonés cariñosamente. Si no hubieras estado tú, hoy no habría sido como soy ahora.

Veo que me he desviado un poco del tema. Desde que empecé a escribir este blog, me preocupo mucho por la diferencia entre mis niveles de expresión oral y expresión escrita. Supongo que la capacidad oral no está proporcionada con la escrita, por lo menos en mi caso, o quizá sólo sea yo. De todos modos, me preocupa mucho que mis lectores esperen que mi nivel de español sea bastante bueno, y si hubiera alguna ocasión en la que pudiera ver a dicha gente y presenciaran mi español oral, ellos pensarían que yo tengo un negro a mi servicio. Entendiendo como negro a la persona anónima que hace todo mi trabajo de forma secreta y a cambio de una compensación económica. No es el caso.

Si yo llegara a ser una de las reinas de la blogosfera, y si un montón de periodistas de periódicos y revistas quisieran hacerme una entrevista, me pregunto si yo podría atenderles perfectamente en mi español. Sí, yo soy muy aprensiva, por eso siempre me preocupo mucho por el asunto quimérico, por si acaso. No digáis que pula mi español si tengo tiempo para la fantasía. La fantasía es gratis, además, me hace feliz. Como soy ahorradora, estoy encantada de disfrutar de algo más que también es gratis. Aunque no me gusta cocinar, me encanta fantasear.




El almuerzo de hoy 18 de febrero de 2010:
Aperitivo de tomate con un tiro de GOMASHIO.
Un plato de arroz en blanco y verduras salteadas y espesadas con zanahoria, cebolla, repollo, pimiento, champiñón, apio y salchichas.
Plátano cortado con un tiro de canela en polvo.
Elaborado entre fogones por Macarena.

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