domingo, 24 de octubre de 2010

The Sunday Cooking by Macarena

Hola a todos:
Bienvenidos a "The Sunday Cooking " de Macarena. Hoy os voy a presentar una receta "al gratén" de Macarena, la japonesa a la que no le gusta cocinar. Es una receta muy sencilla y muy recomendable, especialmente, para la gente a la que no le gusta cocinar, pero el sabor resulta muy bueno. Probadlo sin falta.

El gratén de macarrones (una ración para un plato de 21cm × 28cm).

Los ingredientes:
  • Una cebolla pequeña
  • Medio calabacín
  • 80g de champiñones de lata
  • 140g de maíz dulce de lata
  • 200g de carne de pollo
  • 100g de macarrones
  • 60cc (4 cucharadas) de mantequilla
  • 90cc (6 cucharadas) de harina
  • 600cc de leche
  • 200cc de nata
  • 150g de queso gratinado
  • 1 cubito de caldo de pollo
  • Sal al gusto
  • Pimienta blanca al gusto
  • Perejil al gusto
  • Orégano al gusto
1. Saltear la cebolla con mantequilla.
2. Añadir la carne de pollo y el calabacín y seguir salteando.
3. Añadir la harina, la leche y los macarrones por este orden y seguir salteando hasta que los macarrones estén tiernos.
4. Añadir la nata, el maíz y los champiñones y sazonar con el cubito de caldo de pollo, añadir al gusto la sal y la pimienta blanca.
5. Servir en un plato termorresistente y recubrir con queso para gratinar.
6. Hornear en el horno a 225ºC durante 20 o 25 minutos.
7. Condimentar al gusto con el perejil y el orégano.

Podéis sustituir la verdura que no os guste por cualquier otra verdura. Además, podéis utilizar gambas en lugar de la carne de pollo. Lo importante es no quemar nada en el paso 3. La duración del horneado depende del tipo de horno que tenéis, así necesitará más o menos tiempo de cocción.

¿Qué os parece "The Sunday Cooking"? Espero que hayáis disfrutado con este gratinado de hoy y paséis una buena semana.

Bueno, una vez al año, no me hace daño. Esta receta es para celebrar un domingo especial porque hoy es el santo de Rafa. No sé si habrá un siguiente "The Sunday Cooking". Hasta la vista.

 
El almuerzo de hoy 24 de octubre de 2010:
Arroz con curry, carne picada de cerdo y ternera, cebolla, zanahoria, calabacín, berenjena y garbanzos.
Ensalada de lechuga, maíz y pasas.
Brécol cocido.
Elaborado entre fogones por Macarena.

sábado, 23 de octubre de 2010

Cariño en el supermercado

Como siempre, un día más fui al supermercado donde voy principalmente en mi vida diaria. Y como de costumbre, mi empleado favorito estaba a cargo de la caja registradora. Así que como siempre, hice la cola en su línea de caja para que él me atendiera.

Cada vez que voy a ese supermercado, pesadamente, hago la cola delante de su caja, así que él ya me reconoce. Me atiende con mucha amabilidad y hasta me llama "cariño".

Me emociono porque él es el único cajero que se preocupa por la rapidez con la que pasa los productos que compro por la cinta transportadora para que no sienta pánico cuando recojo y embolso los artículos comprados.

Me alegro porque él está cuando yo voy y lo agradezco porque es el único cajero que maneja los productos que compro con mucha cortesía para que no se dañen nada.

Pienso que como soy de Japón y estaba acostumbrada a la actitud amable y respetuosa de los cajeros de los supermercados de allí, yo esperaba a que él me atendiera porque es tan educado como los cajeros japoneses que me han atendido siempre. Pero esta vez creo que me equivoqué. Es que, antinaturalmente, había una cola muy larga y sólo delante de la caja donde ese chico trabajaba. Las damas españolas también querían que él les atendiera. Pensaba que a los españoles no les importaba nada la actitud de los trabajadores, pero parece que sí, les importa.

Había una trabajadora que gritaba: "¡Oye! Que aquí también hay una caja abierta, además, libre. ¿Es que nadie quiere pasar por aquí? ¡Estoy trabajando!"

Pobrecita, parece que ella todavía no se daba cuenta de por qué pasaba eso.

El almuerzo de hoy 23 de octubre de 2010:
Arroz en blanco.
Carne de cerdo especiada con salsa de jengibre, tomane al natural y champiñón asado.
Salteado de repollo, zanahoria, pimiento verde y judias verdes.
Elaborado entre fogones por Macarena.

viernes, 22 de octubre de 2010

Me siento extraña

¿Qué me está ocurriendo ahora?

Últimamente, me he dado cuenta de que la vida diaria reciente ha transcurrido muy tranquilamente aquí en España. Salvo algún caso aislado, todo pasa sin estrés, sin irritación, ni nada de nada. ¡No me lo puedo creer! Parece que estuviera en un paraíso.

Durante cuatro años, siempre mantenía un enojo constante, una amargura interior y una inquietud interminable como si fueran mis inseparables compañeros de vida. Pensaba que no podía llevar esa carga para siempre sobre mi espalda. ¿Qué me ha pasado? Porque sigo estando aquí en España.

Me preocupo un poco, pero a la inversa. Tendría que sentirme contenta, pero tengo una sensación extraña. Menos mal que sigue sin gustarme cocinar.

El almuerzo de hoy 22 de octubre de 2010:
Pan casero recién hecho con salchicha.
Ensaladilla de patatas, zanahoria, pepino, jamón de pavo, lechuga y brécol.
Tortilla de champiñones y espárragos.
Elaborado entre fogones por Macarena.

jueves, 21 de octubre de 2010

Ahora estoy segura

Antes escribí en este blog que la gente me decía por la calle: "¡Qué guapa eres!" Sin embargo, después de escribirlo y pasar el tiempo, tenía una duda que me hacía sentir inquieta. La verdad es que cuanto más lo pensaba, menos segura estaba de si la gente me había dicho "¡Qué guapa eres!" o "¡Qué guapa estás!".

Es que los verbos "ser" y "estar" varían el significado como de la noche al día. Para explicarlo con más detalle, en el caso del uso del verbo "ser", mi hermosura es heredada por naturaleza, o sea, es la que Dios me da, no depende de mí. Por otro lado, en el caso del uso del verbo "estar", mi hermosura es por mi propio esfuerzo, por ejemplo, por la técnica de maquillarme, o bien, por el buen gusto de vestirme. Es algo que depende de mí. Así que la diferencia entre los dos verbos es tan importante que me preocupaba si lo había oído bien o no cuando me lo habían dicho.

Pero por fin, me han liberado de esa preocupación. Ayer, cuando estuve andando por la calle para ir a una clase, el camarero que estaba de pie y a la entrada de su bar cuando yo pasé por delante me observaba con una mirada directa y fuerte. Entonces, me di cuenta de que ese hombre estaba en el mismo sitio de siempre. En cuanto pasé por delante suya, él me lanzó un jaleo que escuché con toda claridad. Él me dijo así: "¡Qué guapa ERES!"

Entonces, mi hermosura en España no se conjuga con el verbo "estar", sino con el verbo "ser". Bueno, me alegro y me siento tranquila.

La cena de hoy 21 de octubre de 2010:
Tortellini de queso roquefort y espinacas.
Ensaladilla de patatas, zanahoria, pepino, jamón de pavo cocido y lechuga.
Manzana y kiwi al natural.
Elaborada entre fogones por Macarena.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Mis más queridos compañeros

Sólo hay algo que yo quiera tanto como a mi Rafa, un gato. Desgraciadamente, ahora mismo no he conseguido ninguno de los dos. Si consiguiera en el futuro cercano, por lo menos, uno de los dos, mi vida sería genial.

Así que hoy he comparado uno con el otro. El tema de análisis es cuál sería más ventajoso para mi vida. Lo siguiente que expongo son mis reflexiones.

En primer lugar, en caso de dormir juntos en la misma cama, los dos quedan en un empate, o sea, estaré en muy agradable compañía con cualquiera de los dos. Es que seguro que no pasaré frío con ellos. Ya he experimentado esa situación con un gato, aunque todavía no lo he probado con mi Rafa, pero estoy segura de que me sentiría tan cómoda con mi Rafa como con un gato.

En segundo lugar, como los dos son diferentes a los perros, no necesitaré sacar de paseo a ninguno de los dos. Es que los dos son bastante independientes. Así que en este punto también hay un empate.

En tercer lugar, tengo que pensar en la comida que ellos comen. Es que en este caso, la más problemática soy yo porque no me gusta cocinar. Sobre este punto, en el caso del gato será posible comprar unas latas que ya estén precocinadas para alimentarlo. Basta abrir una lata tirando de la anilla y mi gatito se alimentará fácil, rápido y cómodamente. Ya está. Por otro lado, en el caso de mi Rafa, no podré darle una lata como al gato. Seguro que tendré que cocinar algo entre fogones, aunque a mi Rafa le gustan mucho las patatas fritas. Entonces desde este punto de vista, el gato será declarado vencedor.

En cuarto lugar, tengo que considerar sus necesidades fisiológicas porque los dos son seres vivos. En este punto, no tengo ninguna preocupación con mi Rafa. Seguro que él no necesitará mi ayuda para sus necesidades. Por otro lado, aunque el gato es muy limpio y educado a la hora de hacer uso del servicio, tendré que limpiar y arreglar su cajón de tierra después de que lo use mi gatito. Entonces, en este punto, para mí será más conveniente mi Rafa que el gato.

Considerando todo esto, parece que hay más puntos que tengo que observar. Por ejemplo, mi Rafa puede ganarse el pan para mí, pero el gato no lo hará. O bien, el gato no hablará tanto japonés como mi Rafa...

Cuanto más comparo a los dos, más confundida estoy. Todas las cosas tienen aspectos positivos y negativos.

La cena de hoy 20 de octubre de 2010:
Gratén de macarrones con carne de pollo, cebolla, calabacín, champiñones y maíz con un toque de perejil y orégano.
Elaborada en el horno microondas por Macarena.

martes, 19 de octubre de 2010

Una dormilona estacional

Es otoño y voy comprobando que me cuesta mucho trabajo salir de la cama después de despertarme. Necesito darme mucho ánimo. En esos momentos, aunque me parece que sólo pasa un segundo, descubro que ha pasado un montón de tiempo hasta que de verdad me levanto de la cama. La cama en la que acabo de despertarme me resulta tan cómoda y agradable que mi cuerpo rechaza alejarse de esa comodidad.

Además, últimamente me invade un ataque de modorra después de comer el almuerzo. Esta soñera es irresistible y tan fuerte que acepto, sin querer, esa costumbre tradicional española que se llama siesta. Esa hora llega justo después de algo que no me gusta nada, la gran lucha de cocinar. Encima, el resultado de mi lucha le sienta genial a mi estómago contento. Al final, estoy hecha polvo y satisfecha.

Más tarde, hará más frío que ahora y será más difícil salir de la cama cuando me despierte. Además, a no ser que llegue a gustarme cocinar, la gran lucha continuará cada día. Por estas razones, perderé mucho tiempo libre. Tengo que pensar en algún remedio.

¿Me busco una cama fría y desagradable para no dormir tanto?

¿Renuncio a la lucha de la cocina y almuerzo a diario en un comedor?

El almuerzo de hoy 19 de octubre de 2010:
Arroz en blanco.
Ensalada al vapor de zanahoria y repollo.
Hamburguesa casera con maíz.
Elaborado entre fogones por Macarena.

lunes, 18 de octubre de 2010

Asalto en la vía pública

Últimamente, recibo clases algunos días a la semana. Cuando tengo clase, salgo de casa arreglándome un poco mejor que cuando voy al supermercado o tiro la basura. Para decirlo de forma concreta, me maquillo más cuidadosamente que cuando voy al supermercado, o bien, me visto mejor que cuando tiro la basura. Por último, me pongo unos complementos a juego. Por consiguiente, se perfecciona una Macarena bien guapa. Bueno, en serio, lo que pasa es que, en realidad, creo que mi aparencia debe estar un poco mejor que cuando no voy a clase.

No sé si es por eso, pero parece que cuando me arreglo mejor, le llamo más la atención a los demás. Desgraciadamente, es muy difícil ocultar la hermosura. Bueno, voy a seguir, pero en serio.

Lo que me ha sucedido hoy es algo habitual, pero ha pasado de una forma casi casi peligrosa. Cuando estaba esperando el semáforo, un hombre que tenía apariencia de bastante mayor se me acercó y me habló de cosas triviales. Eso me ocurre habitualmente en España, así que yo le contesté sin darle importancia. Pero me he dado cuenta de que él se me acercaba demasiado, tanto que su lado izquierdo mantenía contacto con mi brazo derecho. ¡¡¡Qué cerca!!! Se me ha pasado por la cabeza la idea de que pudiera ser un ladrón. Es que normalmente un carterista se acerca todo lo que puede al objetivo. He aplicado fuerza a mi bolso con mi mano y he empezado a cruzar el paso de peatones. Sólo pensaba que tenía que alejarme de él cuanto antes.

Sin embargo, el hombre mayor se ha pegado a mí como si tuviera pegamento y ha cruzado junto conmigo hablando de cosas triviales, sin dejar de mantener un contacto fisico. Yo pensaba que esa era su técnica de ladrón, o sea, robar mi cartera intentando fingir ser una persona simpática. ¡¡¡Qué peligroso!!!

Ya he empezado a ignorarle y he cruzado por la avenida. Entonces, ese hombre mayor se ha agarrado fuertemente de mi brazo izquierdo y no me soltaba. Sí, yo ya comprendía que me agarraba con fuerza para intentar robarme algo. ¡¡¡Qué miedo!!! ¡¡¡Qué miedo!!! ¡¡¡Por favor, que alguien me ayude!!!

Después, él ha empezado a preguntarme: "¿Quieres tomar un aperitivo conmigo?" ¡¡¡Ay!!! Yo pensaba que quería robar mi cartera mientras intentaba convencerme de tomar una copa juntos. ¡¡¡Qué manera más astuta!!! ¡¡¡Que me deje en paz!!!

Ya sólo he pensado que tenía que huir de él como sea, pero me agarraba con su mano tan fuerte que no podía liberarme de él. ¡¡¡Dios!!!

Él seguía insistiendo: "Sólo una copa. Sólo cinco minutos. El bar está aquí mismo. Coge el siguiente autobús. ¡Sólo un momento, por favor! ¡¡¡Por favor!!!"

A duras penas, he tratado de convencerle de que no. Yo no paraba de rechazar su invitación. Y al final, he tenido éxito en mi huída. Así que esta vez no me ha pasado nada. Menos mal. No me han robado el bolso, ni nada de nada.

En conclusión, si me arreglo mejor y me pongo más guapa que cuando tiro la basura, es fácil llamar la atención de ladrones y pesados. Así que las mujeres tenemos que tener cuidado y no arreglarnos demasiado. ¿Entendido chicas?

La cena de hoy 18 de octubre de 2010:
Pizza casera con huevo duro, champiñones, calabaza, calabacín, atún, queso de cabra, queso mozzarella y salsa de tomate.
Elaborada en el horno microondas por Macarena.